“Conozco a un amigo que es bilingüe, pasó 2 años en el extranjero. ¿Por qué no lo traduce él?”

Una mala traducción puede salir carísima si no la realizan profesionales

¿Iría a que le arreglara el coche un amigo que los arregla como hobbie? Podría quedarse sin él. ¿Estaría de acuerdo que estudiantes de medicina hiciesen trasplantes? Dudo que le tranquilice la idea. Entonces, ¿por qué dejar la traducción de su campaña publicitaria, informes financieros o manuales técnicos en manos de un traductor no profesional? Hay ejemplos de todo tipo a lo largo de la historia que ponen de manifiesto los errores de traducción realizadas por personas que no trabajan en el servicio de la traducción, por ejemplo, en nuestro país, que vive en gran parte del turismo, hay cartas de restaurantes e información turística a veces incomprensibles en otros idiomas.

Traductor profesional

“¿Y si uso un traductor automático de Internet en vez de un traductor profesional?”

Es poco recomendable difundir un mensaje traducido por una máquina. Puede parecer incoherente y dañar su imagen de marca. Como ocurrió con la traducción automática al inglés del sitio web de la Generalitat de Cataluña que provocó una situación vergonzosa: la máquina había traducido textualmente todas las palabras del mensaje original, incluso el apellido de su presidente Artur Mas («President More»).

Pero estos no son los únicos inconvenientes, hay otros problemas más difíciles de solucionar:

La localización

Es distinto ligar en España que en Argentina. Cada país, e incluso cada región, tiene su manera de decir las cosas más sencillas. Los traductores profesionales conocen tanto la lengua como la cultura de origen y meta y adaptan los textos de la mejor manera posible al público al que va dirigido.Traductor profesional

Las revisiones

Un traductor profesional que revisa sus textos originales en profundidad, al traducirlos puede darle consejos útiles de posibles correcciones y cambios en el texto original. Asimismo, en la cultura donde se va a leer el texto, puede haber elementos que no sean aptos para sus posibles lectores. Incluso puede ser necesario prescindir de información irrelevante para la cultura de destino o, por el contrario, añadir información para comprenderlo mejor.

Convencionalismos tipográficos

Como el uso correcto de las comillas, que van de la mano de un idioma. Si no se respetan, el texto puede parecer muy extraño para los lectores. Los traductores profesionales los conocen.

La cultura

Cuando se traduce un texto a otro idioma siempre hay que tener en cuenta quién lo va a leer. Los aspectos religiosos, sociales, políticos, expresiones idiomáticas, o incluso la manera de leer un manual de instrucciones es diferente de un país a otro, como su sentido del humor o la educación.

Un traductor profesional dispone de conocimientos culturales y estilísticos relevante para trasladar su mensaje a otras personas. El traductor profesional le aclara sus dudas y precisa cuál es el tono, el estilo y el núcleo del mensaje que quiere trasladar. Incluso puede limar asperezas y perfeccionar el texto original en caso de ser necesario.

¿Qué puedo hacer para que las traducciones sean de calidad?

Lo primero es ponerse en contacto con un asesor lingüístico, de estilo y cultura del idioma en el que quiere transmitir su mensaje, es decir un traductor profesional.

Los traductores profesionales también pueden prestar servicios de revisión de textos para perfeccionar el texto original si es necesario.

Explique al traductor profesional, si lo sabe, a quién va dirigido el texto. A veces unos dibujos pueden aclarar más que mil palabras. ¿Hay algo que quiere evitar, como nombres propios de productos? ¿Quiere crear un glosario de términos específicos para reforzar la imagen de su empresa o para otro uso interno? Hable con él. Seguro que le podrá aconsejar.